Dos días en una estancia centenaria
Salís el sábado temprano desde la ciudad y antes del mediodía ya estás recorriendo los galpones restaurados de una estancia del siglo XIX. Almuerzo criollo, caminata por el monte y charla con la familia que mantiene viva la producción tradicional. El domingo, taller de cocina regional antes de volver. Sin apuros, sin filas, con tiempo para mirar el paisaje.